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sábado, 22 de septiembre de 2012

Sound Storm - "Immortalia" (Symphonic/Power)

Ha pasado algún tiempo desde que me impresionaba una banda de Power sinfónico italiano. Por mucho que he disfrutado a Rhapsody desde hace una década y ahora a Luca Turilli, los innumerables imitadores lo largo de los años (y repetitividad propia de Rhapsody) me ha hecho mucho más exigente ante la cantidad atronadora de imitadores. No hace falta decir que mis expectativas no eran altas cuando escuché por primera vez a Sound Storm. Desde luego no esperaba uno de los mejores discos de Power/Symph del 2012.
 

"Immortalia" es el segundo álbum de la banda luego de "Twilight Opera" en 2009 y es un gran trabajo, evitando -bastante, aunque por supuesto no del todo- los lugares comunes del género. No me esperaba la fuerte cantidad de metal y rudeza que ponen en juego aquí. Los ritmos son simplemente aplastantes, sobre todo si se compara con los elementos sinfónicos del teclado. Me recuerda bastante al grupo Lost Horizon en términos de velocidad y dureza, destacándose Philippe D'Orange en la voz, con un potente estilo de voz clásica, pero también con un grito e incluso growl francamente bueno, nunca es exagerado y generalmente muy bueno.

Si estás buscando una banda que pueda llevar la antorcha de la escena italiana de metal sinfónico, entonces no buques más, porque Sound Storm la toma con autoridad, agregándole elementos nuevos, como su agresividad, lo que lo convierte en un grupo por demás interesante. Y para ser honesto, es muy difícil introducir nuevos sonidos a este género bien establecido: si compras/bajas un álbum de Power Sinfónico sabes qué esperar y aquí, si bien no es un salto cuantico, se nota crecimiento.

El álbum está repleto de rapidez, muchas capas de sonidos del teclado, coros gruesos, las típicas influencias clásicas, un vocalista muy bien formado y algún espacio suave ocasional, aquí y allá... una pieza sólida cuando al final se evalúa el conjunto. El disco es interesante en su capacidad para emocionar la imaginación del oyente. La guitarra de Valerio Sbriglione y el ambiente creado por el teclista Alessandro Muscio, el mejor instrumento del album, en medio de la excelente batería de Federico Brignolo y el trabajo en el bajo de Flak Massimiliano, configuran un gran fondo para D'Orange (a.k.a Arancio Filippo). El enfoque rudo de Sound Storm añade el toque que puede que le faltara desde hace algún tiempo al género, un poco más lejos de su pompa tradicional.

Una de las cosas que aprecio de este álbum es la atención a los detalles más pequeños. Con un montón de pequeños sonidos, cambios de tiempo, e inflexiones que salen de la nada para capturar al oyente. Incluso la vocalista invitada, Ilaria Lucille, añaden profundidad.

"Immortalia"  pone vara alta al género. La composición de canciones es verdaderamente notable y en conjunto este es un disco muy bueno, aún si no eres un fan específico del estilo, pues tiene mucho para disfrutar. La palabra 'épico' a menudo es usada en exceso, pero en este caso, no tengo ningún problema con esa descripción. Esta es una gran banda para agregar a la colección.

9/10 Trigésimo contendiente a Disco del Año de El Lado Oscuro - Metal Crítica

viernes, 21 de septiembre de 2012

Elvenking - "Era" (Folk/Power)

A menudo me he preguntado por qué no hay más bandas de Power/Folk Metal en el mundo. Claro, hay montones de bandas de Power que a veces incluyen elementos Folk (Falconer siendo probablemente la mejor de ellas), y hay un montón, todavía más grande de bandas Folk que incluyen elementos de Power, pero no hay muchas que constantemente mezclen los dos elementos para álbumes completos. De los que sí lo hacen está Dalriada, por ejemplo. De todos modos, volviendo a mi declaración de apertura, creo que he descubierto la razón: El éxito de esta combinación es inusual y difícil de recrear, normalmente a la mezcla se le pasa 'el azucar' y "Era" de los italianos de Elvenking quizás sea un poco prueba de ello.


Una banda que casi siempre he revisado es esta, la cual en sus inicios tenía menos elementos Power pero poco a poco se ha ido decantando por este estilo y retoma con "Era" el camino que había pisado con su disco anterior, "Red Silent Tides". A pesar de varios cambios de formación, la banda sigue ofreciendo una mezcla pegadiza de power y paisajes folklóricos típicos con un par de tonos contemporáneos en forma de algunos experimentos electrónicos o pasajes de Modern.

Lo que nos ofrece este album es material rápido y energizante en algunas canciones y suave y lento en otras, aunque por momentos se excenden en el nivel melódico, haciéndolo un poco 'musica de centro comercial' y quitándole los elementos metálicos necesarios para terminar de gustarme, lo que en canciones como Trough Wolf's Eyes, aunque tienen su marca propia, se evidencia. También ofrece algunas pistas con experimentos electrónicos como en We, Animals, o algunas más relajadas y minimalistas como The Time Of Your Life, donde el vocalista Damnagoras demuestra que sus habilidades vocales han mejorado y tiene un sonido más maduro desde la última versión. Este tipo de música recuerda un poco los primeros pasos de la banda, aunque se me hizo por momentos demasiado comercial.

Uno de los aspectos más destacados de este álbum es, sin embargo, la ópera rock que se insinúa en la canción Forget-me-not, con pasajes de piano, riffs de rock, piezas corales y voces femeninas, así como la voz invitada de Jon Oliva (Savatage, Trans-Siberian Orchestra, Avantasia), que también aparece en el banger más rápido I Am The Monster. Este tipo de música, así como el tema épico Chronicle Of A Frozen Era, podrían venir directamente desde un nuevo disco de Avantasia. Esta última canción contiene muchos cambios y nunca se vuelve aburrida en casi siete minutos de duración.

La banda muestra con "Era" un resumen de todo lo que representan, a pesar de que este disco no trae grandes novedades y carece de un impacto propio y además, algunas que otra canción, como Poor Little Baronesa no es demasiado buena; aún así los fanáticos de la banda y los que quieran descubrir un lado amable del Folk, seguramente abrazarán este álbum como uno muy bien hecho.

En general creo que lo que distingue a Elvenking, aparte de cualquier otra banda de este tipo, es su vocalista, Damnagoras, que a menudo suena más como lo que se espera de un cantante de una banda de rock alternativo. Para la mayoría de las bandas de metal esto probablemente estaría fuera de lugar, pero de alguna manera aquí logra quedar muy bien y no sólo encaja con la banda, sino que resulta difícil imaginarla con cualquier otra persona como su cantante, ya que les da su propia identidad, convirtiéndose en el punto culminante de muchas canciones. No es tal vez el mejor técnicamente, pero su voz trae pasión y energía, compensando lo que le puede faltar.

Supongo que el Power/Folk siempre seguirá siendo una de las combinaciones de géneros que no sucede bien tan a menudo como me gustaría, pero no importa, siempre que haya grupos como este que logran equilibrar razonablemente los dos lados del género, creando algo divertido, optimista y a veces épico, con el eterno riesgo de que el almibar se le derrame por los costados.
 
7.5/10 Disfrutable y especialmente sugerible para quienes grupos como Morbid Angel o Dying Fetus pueden ser demasiado.


sábado, 15 de septiembre de 2012

Lunar Aurora - "Hoagascht" (New/Dark/Atmospheric/Black)


Una de las reuniones más esperada del año por el público de metal extremo es, sin duda, la de Lunar Aurora. Creadores desde 1995 de pequeñas joyas de alta calidad. Capaces de malear una forma personal de Black, en una especie de vanguardia musical. Ahora vuelven después de separarse por 'razones personales' en 2006, con el lanzamiento de un nuevo álbum, "Hoagascht" precedido por la expectativa generada por los teasers de su pagina Facebook.

"Hoagascht" revela una banda, como siempre, experimental, de sólo dos personas, con Whyrhd, en la voz y Aran, en absolutamente todo lo demás, renovada en su sonido, con delicadeza y atención a los detalles. Salta al oído, eso si, para los fanáticos viejos de Lunar Aurora, el abandono de las atmósferas místico-religiosas y una nueva sensación de ambiente, más enfocado hacia la naturaleza. Las guitarras están llenas de tonos medios e interactúan en perfecta armonía con los teclados, que en este trabajo son menos tangibles que en anteriores, pero siempre coherente y aglutinantes.

La nueva dirección de la banda no pierde la fuerza original y siento que el álbum se ejecuta de forma continua con el fin de estimular al oidor. Los riffs se repiten con cierta serie entre canciones y envuelve al oyente, la batería continuamente puede despertar la atención con un sólo pedal y la ausencia total de blastbeats, dándole al disco cierta sensación reflexiva y de tranquilidad.

El trabajo del sintetizador parece ser la extensión de los sonidos de la naturaleza; su sonido parece provenir de las ramas de los árboles y charcos de agua y más de una vez se escuchan lechuzas o otros animales silvestres, reforzado con grabaciones de truenos y otros sonidos naturales.

Parece percibirce en el disco de estos alemanes un diálogo entre el paisaje agreste y el mundo tecnológico, creando una pintura hecha de guitarras y sintetizadores capaces de secuestrar al espectador.
Lunar Aurora, en cuyos discos cantan en dialecto bábaro, con estilo New/Dark Black, tiene una base de fans pequeña pero devota y muy rara vez han ofrecido entrevistas o comentarios, pareciendo sólo existir por el bien de su música y con "Hoagascht", su noveno de larga duración, se entiende -nuevamente- su estilo.

"Hoagascht" hace caer en cuenta que el Black no ha sido completamente saqueado, comercializado y puteado y que se puede contar con grupos como Lunar Aurora para darle continuidad a uno de los estilos más seguidos pero menos innovadores, entregando un excelente trabajo. Aunque gran parte de la música se reproduzca a ritmo medio la resonancia emocional del disco lo hace de obligatoria escucha.

Este álbum cae justo debajo de mi clasificación de primer nivel y quizás no es tan grande como sus trabajos "Elixir of Sorrow" o "Andacht" pero siento que es la dirección correcta que el Black debe seguir, especialmente el Atmosferico.


8/10
















































sábado, 8 de septiembre de 2012

Cultura Tres - "El Mal Del Bien" (Sludge/Doom/DownTempo)

Cultura Tres es una banda venezolana de Sludge o Doom/Down Tempo (aunque si me equivoco en la clasificación en razón de la miriada de estilos y sub estilos que tiene el metal, por favor ubíquenlo ustedes mismos) el cual estoy descubriendo recientemente, pero que a pesar de mi ignorancia, tiene bastante historia e incluso su buena base de seguidores tanto en el país como fuera, con bastante razón.


Entiendo que sus raíces se encuentran en una banda de Groove/Nu llamada Agresión, que sacó un disco llamado "Cultura Tres" y de ahí proviene el nombre de esta agrupación, en todo caso en su pagina web pueden conseguir gran cantidad de información de la misma, sólo sigan este link. Hasta cierto punto me siento apenado de no tener en el radar a una banda tan prometedora como esta, especialmente por ser venezolanos, pero ese es el mal típico del que sufre la escena nacional. Digamos que, por lo menos, ya no me son desconocidos y haré todo lo posible por acercarme a alguna de sus presentaciones, aunque en este momento parecen no tener nada programado.

"El Mal Del Bien" su segundo larga duración, luego de "La Cura" de 2008 y "Seis" un EP de 2006, es un disco sumamente interesante, bien hecho, de producción cristalina, que me ha sorprendido gratamente. Efectivamente su Down Tempo esta confeccionado con gran conocimiento, evitando caer en el estilo Funeral gracias a su influencia Sludge, lo que genera un disco donde el ambiente es el principal protagonista. Este ambiente, oscuro, pesado, poderosos y con claras influencias -según mi entender- de grupos como Alice In Chains y Opeth, tiene elementos muy variados, desde sonidos con reminiscencias latinas en algún ritmo, hasta elementos psicodelicos e incluso progresivos.

La voz del grupo, Alejandro Londoño, es interesante; un growl/scream que no termina de llegar a ser tal, ejecutado con una especie de rabia contenida, aunque el uso de su voz limpia no llegó a ser de mi gusto del todo, como en Tres Seis Diez Dos, quizás la más floja. 

La batería y bajo son de excelente ejecución, siempre creando el ambiente pastoso que el Sludge requiere, pero especialmente buenas y mención aparte debe hacerse de las guitarras, las cuales, manejadas con gran destreza, le dan al disco su sello distintivo. Además está el cuidado por los detalles como las narraciones en segunda línea, la mezcla del español y el inglés en las letras de las canciones y los arreglos pulidos, lo que se nota a lo largo del disco y con más intensidad en canciones como El Mal Del Bien, donde incrementan el nivel de dureza.

Temas como El Sur De La Fe, Voices, Propiedad de Dios y Your Call me causaron ese estado de ánimo tan típico que este estilo consigue, esa sensación opresiva y lenta, como de estar en un sueño intranquilo. Aunque en general, con dos o tres excepciones, incluyendo el cover de Black Sabbath de la canción homónima, que no me terminó de convencer, todas las demás canciones son de excelente factura. Especialmente si se está en una onda más calmada, pero con ganas de oir algo intenso.

Me permito recomendar este disco de Cultura Tres,  cuarteto oriundo de la ciudad de Maracay, el cual estoy seguro los 'arrastrará por el fango' como es debido ;-) Buen trabajo.

8/10

Bájalo y si te gusta, cómpralo

viernes, 7 de septiembre de 2012

Threshold - "March Of Progress" (Progressive)

Threshold es un grupo inglés de vieja data, su formación se ubica a finales de los años 80, cuando comenzó siendo una banda tributo de grupos como Ratt y Testament (...mmm... Testament es realmente viejo!). Este es su noveno disco de estudio luego de la insufrible espera de cinco años, después de su albúm 'volador' "Dead Reckoning" (la mayoría de los titulos de ese disco tenían metáforas de aviación). Su Metal/Rock Progresivo siempre ha sido de los mejores del género, pero con "March Of Progress" puede que hayan grabado su nombre en el altar de los consagrados. Este puede, perfectamente, ser el mejor disco del año. Advertencia: Continuar leyendo sin comenzar a escuchar este disco de una vez, puede ser una perdida de tiempo para disfrutar un momento clásico de la música, cualquiera sea el estilo.
 

Con severas influencias de grupos como Yes, especialmente en la confección de los arreglos y manejo vocal de Damian Wilson, este disco no se hace largo, ni siquiera en sus descomunales setenta y cinco minutos, pues está absolutamente lleno de melodía en una atmósfera inquietante con una combinación de guitarras pesadas y teclados de gran calidad, subrayadas por un trabajo de batería excelso. Nuevamente el contenido de las letras se ocupa de temas como la vida, la religión, la ciencia, la política y el medio ambiente.

Damian Wilson (ex Headspace, Landmarq y otros grupos, así como con esta misma banda, con el álbum debut "Wounded Land" en 1993 y "Extinct Instinct" en 1997) vuelve para sustituir a Andrew "Mac" McDermot, quien falleció en agosto de 2011 y realmente se ha esmerado a un nivel totalmente fuera de serie, demostrando sin ambages la enorme calidad que lo caracteriza y su singular estilo, el cual -a mí, al menos- me recuerda a veces a Jon Anderson, salvando las distancias de tono.

Después de las voces, los arreglos son interesantes y agradables, inteligentes, pero nunca técnicamente inaccesibles, siempre capaces de mezclar los instrumentos sin sacrificar la melodía, la armonía o el simple placer de un buen coro. También para aquellos que requieren que su metal progresivo sea 'metal', del pesado, encontrará aquí todo lo que necesitan, aunque con un groove rock.

Entrando en las canciones, debo decir que, si bien todo el disco es de excelente factura, evitando innecesarias masturbaciones guitarristicas tan usuales en el estilo, a lo Petrucci-'no-hay-solo-suficientemente-largo', en todas se nota un excelente nivel técnico de los seis componentes, quizás el comienzo del mismo (Return Of Though Police, Staring At The Sun y Liberty, Complacency, Dependency) no es tan perfecto como el resto, algo lenta la primera, menos melódica la otra y un poco repetitiva la ultima. Quiero aclarar que estoy tratando de ser detallista, porque puede que con apenas dos cervezas entre pecho y espalda esos detalles ni se noten. No hay ningún desmérito, lo que puede ocurrir... lo sabré en un par de semanas... es que estas sean canciones más complejas que el resto y por eso requieran más tiempo.

Luego, en general todos los temas, aunque largos, muy largos, hasta de diez minutos plus y en promedio de unos siete, son un festival melódico. Pero especialmente de la mitad del disco en adelante, canciones como Colophonon, Don't Look Down y Coda son manifestación pura de artistas inspirados por no menos de siete de las nueve musas. The Hours y That's Why We Come, compiten por derecho propio para Mejor Canción del Año... mi medida es la silla... si me levantan son de las buenas (no estoy siendo metafórico, es cierto) y estas no me dejaron sentarme.

En resumen creo haber percibido un disco excelente, uno que contiene elementos virtuosos pero no abusa de los mismos, por el contrario, logran hacerse asequibles y extremadamente melódicos (¿ya lo dije?) en un género que se presta para los excesos barrocos (que a veces valen también...), sin perderse en lugares comunes o facilistas. Comparados -odiosamente por su puesto- con la vara que mide todo Prog, Dream Theater y su "A Dramatic Turn Of Events" del año pasado, este trabajo está, al menos, a ese mismo nivel.

10/10. No dudo la calificación ni por un instante. Vigésimo noveno contendiente a Disco del Año de El Lado Oscuro - Metal Crítica.







lunes, 3 de septiembre de 2012

Ex Deo - "Caligvla" (Symphonic Melodic Power Black)

Ex Deo es una banda canadiense, proyecto paralelo del grupo Kataklysm, con todos los miembros de ese grupo, más el tecladista de la banda Blackguard, Jonathan Lefrancois-Leduc, el cual presenta su segundo disco llamado "Caligvla", luego de su debut, "Romulus" en 2009. Esta banda juega a la temática histórica con un Death Épico y líneas inspiradas -o similares al menos- en grupos como Behemoth y Septic Flesh. Con este disco, la banda, a través de diez temas grandilocuentes, realizan una gran puesta en escena de uno de los personajes más perversos de la historia, tema que para el lado más oscuro de metal debe ser una verdadera tentación visitar. Mezclado con gritos de batalla, vocalistas femeninas e instrumentos sinfónicos, traen un muy buen trabajo.
 

Un álbum conceptual acerca de Cayo Julio César Augusto Germánico, más conocido como Calígula, tiene mucho que contar, después de todo el es el tipo que hizo de su caballo un cónsul, alimentó a los leones con gente, montó un burdel en el Palacio y se declaró dios ;-)

Aún cuando quizás el grupo no calza todos los puntos de bandas como The Monolith Deathcult o la nombrada Septic Flesh, este Death Sinfónico muestra particularidades de impacto, con elementos más Power/Epic que los grupos nombrados, sin caer en lo caricaturesco. Especialmente en la primera mitad del disco, la cual es bastante más agresiva y áspera que la segunda, donde los sonidos orquestales y los coros le dan un toque menos rudo, sin perder la estructura que lo caracteriza. Cada canción cuenta una historia de la vida del personaje central y con un contexto sinfónico da un fuerte sentido musical de grandeza y epicness, como era de esperar de un registro con el Imperio Romano como fondo. Desde mi perspectiva, este disco es más interesante y poderoso que "Rómulo", que ya -de por sí- fue un buen debut.

Si no eres un gran fan de los sonidos sinfónicos, este disco podría parecer almibarado por momentos, además de que los más radicales oidores del género les parecerán sobrantes algunos elementos Power. Si por el contrario esa mezcla te gusta, canciones como "I, Caligvla", "Per Oculos Aquila", "Divide et Impera" y "Once Were Romans" realmente demuestran calidad percusiva, gran manejo de las guitarras y mucha agresividad, unida a una divertida dosis de melodía.

Hay algunos aspectos realmente destacados en el disco, como la poderosa "Divide et impera", que cuenta con un coro femenino cortesía de la vocalista invitada, Mariangela Demurtas (Tristania). Del mismo modo, Seth Siro Anton de Septic Flesh presta su garganta a la melódica "Pollice Verso (Damnatio Ad Bestia)", luego el respaldo sinfónico consistentemente hacen a "Caligvla" mezclar agresión y atmósfera, lo que al mismo convierte al disco en algo más pesado y suave que "Romulus".

Esta forma de manejar su música proporciona lugar perfecto para la gran demostración vocal de Maurizio Iacono, quien con un histrionismo a lo Powerwolf o Alestorm, se transforma en el gobernante sediento de sangre que grita órdenes a diestra y siniestra. Tampoco se pueden olvidar las guitarras que Stéphane Barbe maneja con equilibrio junto con la batería con el sello de marca de la casa Kataklysm, el patrón conocido como 'hyperblast del norte', cuyo ritmo contiene rápidas descargas en tiempo de dieciséis percusiones del snare con acompañamiento lento de bombo... 'blastbeats' para nosotros, los menos adentrados en las artes oscuras.

Ex Deo parece sobrepasar el promedio de trabajos de este año y se las arregla para impresionar, aún con aLgunas críticas menores. Agresividad, épica, sinfonía y mucha inspiración. Puede que sea de los mejores álbumes del año.

9/10. Sobre todo, divertido. Vigésimo octavo contendiente a Disco del Año de El Lado Oscuro - Metal Crítica.



domingo, 2 de septiembre de 2012

De la Objetividad, la Experiencia, los Gustos y otros crímenes de guerra...

Unas cortas líneas para iniciar el mes de septiembre, pues no tengo todavía preparadas nuevas críticas ya que me encuentro en proceso de elección y escucha del gran cantidad de material que aparece en escena cada semana. Por cierto, creo que los elegidos para ser mentados próximamente serán el grupo venezolano de Doom/Death/Down Tempo, Cultura 3, y el sorprendente Power/Symph/Melodeath Ex-Deo, quien tan amablemente me recomendó el compañero de andazas metálicas, Jesús, de quien pueden reclamar la crónica del concierto en Caracas de At The Gates, que nos adeuda hace más de un mes, cuando se comprometió a escribirla.


Ahora voy a 'pensar en voz alta' respecto a algunas cosas que pasan cuando se escribe un blog: En primer lugar, esta experiencia, que en mi caso tiene año y medio, ha sido realmente gratificante, aunque no exactamente -podríamos decir-, lineal.

Debo agradecer a la gente que me visita. Increíblemente para mis expectativas, recibo desde hace más de tres meses entre 350 y 450 visitas diarias, unas 10.000 mensuales, lo que es abrumador para alguien quien, como yo, sólo tenía por objeto dar su opinión al respecto de lo que le gusta o no sobre algo tan apasionante como es la manifestación cultural más asequible que existe, la música y en mi caso, la que más me gusta (que aunque no lo crean, también tengo gusto por otras manifestaciones, como la Salsa o la Clásica).

Luego está la experiencia respecto a la respuesta de la gente. En general todo el mundo pide objetividad cuando se habla de un disco. Lamento informar algo: en este área, eso no es posible. Las manifestaciones artísticas son tantas y tan variadas y se analizan de acuerdo a experiencias tan disímiles que es prácticamente imposible que dos personas, aunque tengan la misma formación académica, perciban de igual manera un producto artístico. A diferencia de la matemática u otras ciencias 'exactas' donde todo el mundo puede distinguir la verdad de lo que no es tal (2+2 siempre son 4, aunque hayas vivido bajo una piedra durante cincuenta años), en el arte, como dicen los sajones, "la belleza está en el ojo de quien observa" (the beauty is in the eye of the beholder).

Por esto no tengo problemas que la gente comente, critique, destroce y satanize mis apreciaciones, porque -a la vez- ¡es su visión de las cosas! Además, no se puede complacer a todo el mundo... de hecho, no espero complacer a nadie. Lo hago porque me gusta hacerlo y lo dejaré de hacer cuando me fastidie. Punto.

Mientras tanto sigo disfrutando de la mejor música y posteando los comentarios que llegan, aunque ellos a veces reclamen que no son del gusto del lector (que, por cierto, es el motivo por el cual más se atreven a escribir).

Gracias por leerme,

Alfonso  \m/