Visitantes

martes, 29 de enero de 2013

Xanthochroid - "Blessed He With Boils" (Epic Symphonic Black)

El Black Sinfónico es un subgénero del Black noruego de finales de los ochenta y principios de los noventa al cual se añaden coros y elementos orquestales, así como elementos atmosféricos. Cabe destacar que a diferencia del Black puro, este estilo tiene una mayor complejidad musical, pero en el caso de "Blessed He With Boils" de Xanthochroid, los moldes se han roto.

No es nada frecuente que una banda suene estructuralmente única, en particular en el ámbito del Symphonic Black. Esto es especialmente cierto cuando lo usual es que la mayoría de los elementos dispares del género se inspiren en otras conocidas entidades, en general, en la misma esfera estética. Para mi ha sido un placer descubrir el disco debut de Xanthochroid, un grupo americano, unión legítima de lo épico, melódico, sinfónico y progresivo bajo el manto Black.
 

El disco es un importante esfuerzo en términos de composición y de aporte musical en general. Es, además, un álbum conceptual basado en un mundo de fantasía de creación propia, con letras bien escritas desde el punto de vista de varios personajes, que se ocupan de temas como el poder y la traición. Es la música aquí, sin embargo, lo que realmente le da majestad a su universo, ya que este es un álbum variado, excitante y literalmente, lleno de ideas.

Fleshgod Apocalypse
es posiblemente la influencia más importante que logré percibir en este trabajo, tanto en la naturaleza progresiva, como en gran parte de los riffs y la voz de Sam Meador, quien tiene un tono vibrante, que suena real y violento. Sin embargo, apenas pinceladas se puede decir que toman de FA, pues la totalidad del trabajo y banda deben ser elogiados; tanto tambores, como cuerdas y teclados, junto con sus arreglos corales y atmósfera honestamente oscura, se oyen con un sentido de singularidad inédito.

El nivel de diferenciación de la composición no se limita a voz; la música misma muestra una atención similar al detalle, toda ella es dinámica, con una oscuridad casi clásica, y en varias oportunidades majestad invernal. Hay secciones atmosféricas densas y crescendos espectaculares. Estéticamente, habría quien pueda decir que se asemejan a algunos trabajos de Dimmu Borgir o Emperor, pero sea cual sea el tono o cambio de ritmo de banda a lo largo de casi una hora de música, siempre es convincente, con un impecable sentido del flujo. Percibo como uno de los elementos más únicos en Xanthochroid un fuerte nivel de fantasía épica pero manteniéndose fiel a los sentimientos clásicos fundamentales de su género, transmitiendo esplendor y agitación. No estoy seguro de tener un grupo a la mano que pueda ilustrar lo que aquí está pasando, eso es, en sí mismo, un logro.

Incluso la estructura del disco, el cual se siente como un poco lento en el arranque, es también una característica diferenciadora. A través de elementos minimalistas, como segmentos meditativos en los coros, guitarras acústicas y atmósferas salidas del teclado, todo el material se siente emocionante y natural cuando se mezcla con riffs enérgicos, pero siempre con un dejo de oscuridad y distancia. Estos músicos han sabido entrelazar sus herramientas con maestría.

Hasta en las partes lentas y melancólicas nunca tuve la sensación de aburrimiento. Me atrevo a decir que "Blessed He With Boils" puede configurarse como un referente en lo que al género se refiere y ser citado por los conocedores (allá donde se encuentren) como el punto de partida de un nuevo estilo de hacer Black Sinfónico, por lo que me tomo la libertad de crearles un nuevo sub-género, el Epic Symphonic Black. Xanthochroid, en su debut, han demostrado tener la madera y hechura para ejecutar una de las músicas más difíciles dentro del Metal de manera atractiva y emocionante. Es un disco a la altura de cualquiera de los grandes.

Elegante, novedoso, exploratorio, variado y adictivo, por no mencionar increíblemente musical, se siente trascendente y absolutamente fundamental para conocer lo mejor que esta música puede ofrecer. Aquellos con gusto para los sonidos épicos, texturas progresistas, con un telón del más puro Black, deben oír este disco. La única advertencia puede ir dirigida a los metaleros gustosos de cosas más fáciles, y aún así, si te gusta el Power con voces fuertes o la fantasía en los conceptos, podría ser que el disco se tornara manejable, dado que el nivel musical y de composición es de primer orden.

No creo equivocarme al decir que estamos presenciando el nacimiento de una de las mejores bandas del Metal.

10/10 Primero álbum perfecto del año y tercer seleccionado como contendor para Disco del Año de El Lado Oscuro - Metal Crítica. Primero del Año




Hanging Garden - "At Every Door" (Melodic Death/Doom)

El que me venga con que el Melodeath está pasado de moda, que abandone la página, porque, aunque lo repitan y lo repitan, cuando la banda es buena y el disco es como "At Every Door", el comentario es un cliché y no tiene verdadero asidero. Los filandeses de Hanging Gardens vuelven despues de cuatro años con una gran demostración de recuperación luego de su regular "TEOTWAWKI" (acronismo por 'The end of the world as we know it' para el que no lo sabía) y tras seis años de su disco debut y principal referencia, el excelente "Inherit The Eden".
 

El disco, en general, me atrajo desde el primer momento, con una musicalidad de primer orden, una producción bastante buena, coros dulces y un growl cortesía de Toni Toivonen que no tiene nada que envidiarle a los mejores exponentes de ese difícil estilo de cantar, pero por sobre todas las cosas, con una gran atmósfera Doom que transmite sensaciones en cascada.

Aunque es norma general que la gente difiera entre sí con respecto a la música, acostumbra a haber cierta tendencia, por lo que me tiene algo capcioso la amplia gama de opiniones que he leído en la red respecto a este disco, lo que casi sólo puedo achacar al género; a veces, si no es Thrash, Black o Power puro, he ido descubriendo que los metaleros son uno de los públicos más difícil de satisfacer. Comentarios que van desde 'mediocre' y 'ofensivo', pasando por 'aceptable", hasta 'lo mejor del género en años', he conseguido de todo. Yo siento que el disco tiene algunos elementos melódicos que los puristas deben estar considerando como 'fresa' o quizás su atmósfera sea algo demasiado depresiva... y a la vez me pregunto: ¿Y no es así el Doom? y ¿el Melodeath no tiene fuertes influencias de guitarra atmosférica y sintetizadores melódicos?, pues entonces, no se como se complace a todo el mundo... no se puede, es la conclusión.

Desde mi punto de vista, entonces, este es un álbum elegante que se soslaya en su variaciones y cambios, aunque alguna canción, como At Every Door se pone un poco abstracta (la que menos me gustó). Luego hay temas intensos y dulces, como la de abrir, Ten Thousands Cranes o Ash And Dust y otras tristes y complejas en su tempo como The Cure. Encuentro también que en "At Every Door" la instrumentación cuidó alejarse de complejidades y guardando su velocidad, crearon un buen trabajo, del tipo que permite hacerte viajar a lugares lejanos cuando lo escuchas en la circunstancia correcta.

A quien decida darle una oportunidad a este disco creo que encontrará que posee una atmósfera interesante, con influencias Cult of Luna. Esta opresión empuja llenando el espacio con riffs que ceden en su intensidad para dejar unos momentos sutiles para que la melancólica melodía brille. "Hanging Garden" puede haber sacado el disco que yo esperaba de Katatonia.

Sin duda me gusto en términos generales y siento que apelará también al gusto de los amantes del Gotic y seguramente al del Doom/Death con fuertes influencias melódicas. Excelente portada, además.

8/10
 

viernes, 25 de enero de 2013

Folkodia - "Battle And Myths" (Viking/Folk)

Nuevo álbum de Folkodia, que es prácticamente una franquicia internacional, pues incluyen diez músicos de nueve diferentes países, hace un buen trabajo como respuesta al principal representante del proyecto más conocido con similares características, su 'competidor' los suecos de Folkearth.
 
 
Su concepto como banda es bastante atractivo, en la vena Folk Vikinga, pero que hasta ahora no había sido capaz de llevar adelante una realización completamente convincente. Este quinto álbum, "Battles And Myths" cambia mucho esa situación y reestablecen bastante el equilibrio de las 'superbandas' Folk. El menú guerrero y épico del disco, liderado por la guitarra eléctrica, con algunas  influencias Turisas y Korpiklaanni (One Stood At The Gate, Encountering The Underworld), salpicado de instrumentos tradicionales como la mandolina, la flauta, el acordeón y el violonchelo, pero no en exceso, lo hacen una experiencia agradable y adecuada para esos momentos en los que el Black o el Death pueden no ser lo deseado, sin dejar de ofrecer cierta fuerza y poder, pero más que todo sentimiento.

Las voces se las reparten tres cantantes: dos hombres, el monegasco Michael Fiori y el lituano Metfolvik y una mujer, la rusa Yanina Zelenskaya (Fferyllt), cuyos rendimientos tratan de ser bastante equilibrado a lo largo del disco. Hay algo de voces Black en el recorrido, pero especialmente notable en la canción Dragonslayer, también hay otras vocalizaciones limpias con fuerte influencia de Vintersorg en canciones como Sword Of Kings o Werewolves In The Woods. Por otra parte, la flauta da un sabor medieval al todo, como en la balada acústica El Cid The Champion y el coro de Sword Of The Vandea.

En lo que a atmósfera se refiere, siento que es lo más destacable del disco, pues me produce una sensación intensa de estar rodeado del sentimiento nórdico, sus montañas y vientos fríos y el cierto dejo de tristeza permanente que parecen caracterizar a los pobladores de esas zonas (cuando no están borrachos perdidos... por supuesto). El punto más bajo quizás sea el 'songwritting', aunque todas o casi todas las canciones son buenas, ese mismo exceso de melancolía que crea su alabada atmósfera, no termina dejar de estallar cierta pasión que el estilo requiere. No sentí que alguna canción destacara muy por encima de otra, siendo en general todas bastante buenas, pero ninguna especialmente atrayente.

Este es sin duda un álbum bien hecho, producido de manera precisa y clara e instrumentalmente impecable, notándose que los músicos que componen la banda son todos experimentados conocedores de su arte. Batería, guitarras, bajo, voces y coros melancólicos, junto con los instrumentos tradicionales se conjugan en un todo que, imaginándome en el estudio de grabación, debe haber sido un placer estar entre tantos participantes de buen nivel, especialmente para un trabajo Viking. Imagino que las bebidas espirituosas 'para combatir' el frio' deben haber sido abundantes :-)

Lástima que este trabajo se esfuerce tanto en el aspecto purista del sonido Viking/Folk solitario y triste y no hayan incluido algunos pasajes más emocionantes, que no quiere decir que no los haya aquí y allá... pero pocos. Aún así es un trabajo disfrutable, aunque como dije con elementos muy suaves y pastoriles. Lo que no puede dudarse es que es el más maduro de sus discos anteriores y puede -esta es una opinión estrictamente personal... aunque todas lo son- que que lo único que le falte es que un líder de dentro de sus muchos integrantes se imponga para darles la dirección definitiva que los convierta en referente del estilo.

"Battles And Myths" un disco que por su nombre esperaba más intenso, pero definitivamente será cuestión de gustos y habrá quien lo adore justamente por lo que otros lo tengan en menos estima, pero así es la grandeza del metal.

7.5/10
 
 
 

sábado, 19 de enero de 2013

Helloween - "Straight Out Of Hell" (Power)

A los veintinueve años de presencia en el medio artístico, Helloween presenta su décimo cuarto álbum de estudio, "Straight Out of Hell", producido otra vez por Charlie Bauerfeind, responsable de todos los discos de la banda desde "The Dark Ride" (2000). Helloween, como información para quien haya estado viviendo en el desierto y se inicie en las artes oscuras, puede fácilmente ser considerado como el responsable de la creación de uno de los géneros más populares del Metal: el Power.
 

"Straight Out of Hell" es un álbum muy sólido. En él se combinan las características principales de su música, melodía y líneas vocales, una huella actual, riffs agresivos, cortos y directos que son una delicia para los oídos, con guitarras, coros inspirados y un rendimiento óptimo de todo el grupo.

A pesar de todos sus años haciendo esto, el disco tiene elementos atrayentes y que todavía sorprenden. Varias de sus canciones están llenas de cambios de ritmo y climas, mientras que las letras cuentan historias, unas interesantes y otras divertidas. Los primeros tres temas del disco, Nabataea, Live Now! y Far From the Stars mantiene el buen nivel, pero desde mi perspectiva no son lo mejor del trabajo. A partir de ellas viene el plato fuerte de canciones con generosas dosis de melodía pero que nunca renuncian a la fuerza, escalas coloridas y música bien hecha, incluso a veces más compleja de lo esperable para este estilo, en algunos pasajes de peso. Helloween se muestra en muy buena forma.

Recomiendo oír con detenimiento a Andi Deris, quien nuevamente como cantante principal muestra grandes características y buen gusto. Igualmente, Sascha Gerstner, guitarrista, trabaja como contrapunto eficaz del experimentado Michael Weikath. El dúo Markus Grosskopf (bajo) y Löble Daniel (batería) completan magistralmente el quinteto.

Lamento hasta cierto punto que el disco sea tan largo y tenga tantos temas, algunos de los cuales, son prescindibles. Mas de setenta minutos de duración y quince temas son demasiados, sin contar que el disco que tengo no es la versión japonesa, que tiene una canción más. En este este estilo es fácil empalagarse con rapidez. La canción realmente más baja, la balada Hold Me in Your Arms, creo que debió quedar afuera. Habiendo cuidado algunos de estos detalles este disco podría haberse convertido en uno de los tres o cuatro mejores trabajos de la banda.

Aún así este disco remonta la cuesta con canciones realmente dignas de alabanza, especialmente de la mitad hacia adelante; canciones espectaculares como Wanna Be God (dedicada a Freddy Mercury sobre una fórmula expresamente similar a la canción We Will Rock You de Queen), así como la casi Progresiva Straight Our Of Hell, con uno de los coros más potentes y emocionantes que oigo desde hace hace tiempo, definitivamente la mejor del álbum. Luego la canción Asshole, una de las canciones más rudas dentro de este género, con un riff que recuerda  a grupos como Iron Maiden. El álbum cierra con Church Breaks Down (luego tiene dos o tres bonus tracks, depende de la versión), una composición épica que muestra toda la potencia de fuego que todavía tiene Helloween, además de la dura crítica a los desmanes de la institución durante siglos.

Obviamente, Helloween es un grupo que no necesita introducción. Considero que son la primera verdadera banda de Power metal; su disco "Walls Of Jericho" y sus "Keepers" 1 y 2 son los orígenes del género y su influencia en otras bandas no trata ni siquiera de ser disimulada. A pesar de sus cambios de formación  -incluyendo tres cantantes diferentes- el bajista y voz Markus Grosskopf ha confirmado ser una buena columna vertebral que le ha permitido a la banda permanecer -con alguna excepción, quizás "The Dark Ride", pero por lo diferente y su último "7 Sinners", el cual fue mediocre y desordenado- como uno de los mejores en su género. Todos estos albumes tienen su propia sensación distinta, pero casi siempre inspirada y consistente.

"Straight Out of Hell" no dice nada que no se sepa. Helloween siempre será una de las mejores bandas Power y es un paso adelante respecto a su disco anterior.

8/10
 

jueves, 17 de enero de 2013

Appalachian Winter - "Ghosts of the Mountains" (Black Symphonic/Pagan/Atmospheric)

El proyecto solitario del norteamericano D. George Klyne, Appalachian Winter, es interesante por el simple hecho de lo complejo (aunque no tan inusual) que resulta que una sola persona sea capaz de lanzar un disco entero, además autoproducido, por extraño que el disco en sí pueda resultar por momentos.

 

Si estuviera obligado a resumir en dos palabras qué pienso de "Ghost of the Mountains", diría que, en términos generales, me gustó, pero por encima de una valoración simple, vale la penar entrar a analizar este disco más allá de la mera percepción inicial. Por ejemplo, la definición del estilo que de él se puede hacer es altamente compleja: es un disco de Black o Blackened al menos, pero por momentos sus elementos electrónicos, largas secciones instrumentales, fondos operísticos y componentes melódicos, unidos a la fuerte influencia Pagan/Folk y Atmosférica, descubren un concepto intrigante, no fácilmente digerible. Estoy seguro que va a haber gente que va a odiar visceralmente el contenido del mismo, catalogándolo de amasijo y falto de dirección, además de que -Dios nos libre- los elementos pop regados en el desarrollo del mismo tienen extraña cabida.
 
A falta de una mejor definición y con el fin de tratar de transmitir mejor mi percepción de este trabajo, utilizaría un símil pictórico y catalogaría a este trabajo como Impresionista. Algo así como un Monet, cuyo objetivo es plasmar la luz (en este caso, la música) y el instante, sin reparar demasiado en la identidad de aquello que lo que se enseña... dejando mucho a la imaginación del público. Así me siento con este disco.
 
Sus elementos vocales Black son excelentes, pero unidos casi permanentemente a una subyacente voz operática, logra un efecto altamente diferente, sin contar que, desdiciendo del canon musical principal, incorpora gritos y conceptos Power/Epic, de gran potencia, como el Pennsylvanian Fire; por otro lado, su musicalidad es, durante algunos momentos, Folk casi pastoril y en otros dura y oscura, para en el siguiente instante tener fuerte referencia Atmosférica, lo que hace que algunos minutos discurran casi sin percibirse y en otros momentos obligue a preguntarse por la cordura de Klyne, quien mezcla -sin pedir permiso ni perdón- largas secciones de teclados, historias habladas, guitarras pesadas, flautas, campanitas y doble bombos ultrarápidos o... ninguna percusión.

Esta es otra de las muchas bandas que no había tenido la oportunidad de disfrutar con anterioridad, aunque para mi sorpresa "Ghost of the Mountains" viene siendo el quinto disco que AW publica, lo que, ahora que lo se, me obliga a repasar su trabajo. De lo que no creo equivocarme es decir que este tiene que ser uno de los discos más comentados del año, tanto para bien como para mal. Estoy convencido que lo veré amado por unos y destruido por otros. No es un disco fácil, pero creo que es un gran disco, que merece tiempo, y repetidas oídas para capturar su rareza y tamaño.

La afirmación Klyne respecto a que 'la totalidad de este álbum está dedicado a todos los que viven en las montañas, en todas las épocas y de todas las tierras', no deja ninguna duda sobre la naturaleza pagana de la letra. Hay nueve canciones en este álbum, el cual dura más de una hora. Sus algunos pasajes acústicos son generalmente hermosos y sus toques Folk trabajan a favor de todo el concepto, aunque siento que algunas partes sinfónicas instrumentales están demasiado llenas de sintetizadores, y que la producción decae a veces en calidad, en lo que a grabación respecta, así como la portada del disco, a la cual parece que no hubo mucho tiempo para dedicarle.

Klyne a menudo hace olvidar que se trata de un solo hombre. La profundidad de sonido que logra es a veces impresionante y para bien o para mal, hace conexión entre su trabajo y el oyente, el cual siento que trasciende la propia música.

9/10 Segundo seleccionado como contendiente para Disco del Año de El Lado Oscuro - Metal Crítica.
 

sábado, 12 de enero de 2013

Seven Nails - "Factory Of Dreams" (Symphonic/Gothic)

Este es un disco que tiene apenas instantes buenos, el resto es bastante malo. La verdad es que desde hace algún tiempo prefiero dedicar el poco espacio que tengo para escribir a discos que me dejen algo positivo, que me dejen algún aprendizaje -por así decirlo- en el mundo del Metal. Pero este disco tiene un hechura general tan mala que no puedo menos que alertar a mis lectores al respecto, no sea que, como a mí, al final  les parezca haber perdido setenta minutos de su vida.
 

De entrada nada más definir el estilo del disco es toda una proeza. En principio se podría decir que es Sinfónico, pero asegurarlo puede desdecir a uno de los géneros que acostumbra a ser hermosos en el Metal; luego, podría ser Power... pero nunca termina de emocionar, por último quizás se podría alegar que es Progresivo, pero la palidez de la instrumentación... con apenas unos instantes buenos (a esos momentos me refiero en el primer párrafo) no calzan los puntos mínimos necesarios para ponerle la etiqueta.

Este grupo alemán, compuesto por siete músicos, dos chicas entre ellos, le falta realmente mucho para calzar los puntos de aquellos a los que parecen querer imitar, como Souls Of Diotima o Visions Of Atlantis. En primer lugar su vocalización mixta es lastimosa, desafortunadamente mala. Luego esta la musicalización, la que no muestra nada -con alguna excepción esporádica de su guitarrista y algunas florituras del tecladista Tim Lobitz-. La base de sus canciones son voces claras -pero de muy limitado rango y calidad- que ejecutan Daniela Marx, Volkmann Julián y Huettl Marion, que también toca el violín, las cuales, no me gustaron; con todo el respeto que se puede merecer este novel grupo, la mezcla es desafortunada y nada inspiradora.

Luego esta la música, eso que se supone que, conceptos aparte, debe aparecer. Su desarrollo es pobre, e incluso en algunos casos, como en Next Page o Behind Your Mirror, desastrosas, sin contar con el crimen musical que cometen con Let Me Breath. No inspiran nada, no emocionan. Tanto así que hacia el final del disco lo único que deseaba era haber oído la ultima canción.

A pesar de los intentos gótico/líricos del grupo, los mismos son limitados, y cuando se espera que después de alguna introducción al menos ataquen con cierto poder o musicalidad, como en Frozen Blue, el concepto se queda en apenas buenos deseos... cuando no en fastidiosos coros o fondos de violín y guitarra sin mucho sentido, los que unidos a algunos efectos electrónicos y partes Melodeath totalmente desubicadas, hacen del rato un sacrificio.

Creo entender que este grupo luce algún valor subyacente y que, luego de pulidas sus crudezas, habría algo que disfrutar de su propuesta, pero de momento es mejor dejarlos pasar y desearles una importante mejoría, incluyendo la producción del disco y lo despiadadamente largo, si quieren tener alguna opción de éxito. De las pocas audibles Prisioner Of My Own, buen sólo de guitarra, cierta sensibilidad gótica y sin la mezcla de voz masculina, algo mejor.

4/10
 

Cult Of Luna - "Vertikal" (Post Black/Sludge/Psychedelic)

Siendo honesto debo decir que no estaba muy familiarizado con Cult Of Luna, siendo este mi primer contacto oficial y luego de darle un par de repasos me pareció que su trabajo era demasiado ruido, medio insoportable -hasta para mi-, por lo que decidí darle una semana de descanso y volver a oír "Vertikal" pasado ese tiempo, tratando de desprejuiciarme.
 

Lo cierto es que después de ese descanso me estoy encontrando a mí mismo entendiendo mejor y más cautivado por la banda, pues he descubierto una forma de manejar la música electrónica que complementa bastante bien el Black que les sirve de base, y en lugar de escuchar esta vez un lío cacofónico inorgánico, me sentí más a gusto con el Sludge, abrasivo e inquietante, y hasta adictivo en algunas oportunidades que canciones como The One, I The Weapon y Mute Departure, entre otras, ofrecen cuando se abre el entendimiento a este tipo de estilo.

El añadido de surrealismo, psicodelia y Avant-Garde son elementos claves que tiene que permitirse el oidor para encontrar el gusto que yo terminé hallando, luego de mi reposo.  Cult Of Luna proviene de la escena musical sueca, de donde han salido bandas influyentes como Meshuggah y luego de buscar el transfondo de la producción de "Vertikal" encontré que en este disco abordan el tema de la repetición típica de las máquinas y las industrias. Y luego de entender esa perspectiva creo que pude percibir más lógicos e interesante sus sonidos electrónicos, y el motivo por el cual la banda dice que se inspiro en la película Metrópolis, de Fritz Lang en 1927, y la motivación para el alto nivel atmosférico.

Particularmente descubrí (o logré comprender mejor) la motivación y gracia de los dieciocho minutos de la pieza épica con la que cierran el disco, Passing Through, una melodía hermosa y reflexiva, que va desde los paisajes serenos hasta el extremo del Black/Sludge de una manera única. No por todo lo que he señalado puedo dejar de decir que bastantes veces su Post me ha parecido un poco difícil de digerir, pues -y aquí no es una excepción- la forma en que se intercambian los estilos, especialmente entre los aspectos instrumentales y el Sludge, a menudo se esfuerzan por transmitir un estado de ánimo demasiado enredado. Sin embargo, "Vertikal" se me ha tornado por momentos algo casi hipnótico y creo que han logrado retratar bastante bien este paisaje sonoro distópico que deseaban transmitir en cada canción, en verdad algo muy especial.

Siendo alguien que me precio de oír cosas duras (aunque puedo brincar al Happy o al True con igual facilidad) creo que este disco no será para todos, incluso ni siquiera para algunos de los más extremos degustadores del Black Sludge/Atmosférico, ya que los elementos Post, Avant y Psicodelicos puede que sean como mucho por momentos. Sin embargo no puedo dejar de recomendar, así sea sólo como experimento casual, se permitan disfrutar de las extremas líneas del bajo que colman el disco y algunos solos de guitarra, como en Vicarious Redemption. Luego hay canciones como The Sweep que no me impresionaron o hasta me parecieron simples experimentos.

Estimo este disco como fruto de un trabajo duro y difícil, extremadamente largo (quizás demasiado en sus sesenta y ocho minutos) y desafiante. Posiblemente y ese es su mejor punto, es emocionalmente agotador, aunque a menudo puede ser incómodo y con toda seguridad siempre impredecible. Démosle la bienvenida a Cult Of Luna luego de su ausencia de cinco años y pidámos que el próximo disco venga con instrucciones ;-)

7/10
 

miércoles, 9 de enero de 2013

Mors Principium Est - "...And Death Said Live" (Melodic Death)

Aquí estamos con una crítica atrasada, los finlandeses de Mors Principium Est y su cuarto álbum de estudio... Estos músicos se han tomado un descanso de cinco años desde su último álbum, "Liberation = Termination", lo que me está dando la sensación que el negocio de la música y específicamente, el Metal, está cada vez más difícil... como siempre digo: los paradigmas han cambiado, especialmente por (culpa) el internet.
 

Aún así, el descanso parece que ha dado sus frutos, ya que el último el disco anterior a este fue, por ser amable, mediocre, afortunadamente, el nuevo producto los encuentra en el camino correcto. En primer lugar el grupo definitivamente continúa con su escuela sueca (Gothenburg) lo que significa que no hay demasiada orquesta electrónica que esperar, pero los elementos presentes encajan bastante bien y se utilizan con moderación. No hay muestras de elementos raros, ni mucho Nu o Modern. Creo no equivocarme al definir este trabajo como vieja escuela Melodetah.

La banda decide arrancar el disco con un asalto melódico de tendencia rápida. A partir de ahí es, canción tras canción, una sólida trayectoria de lo más puro del estilo (aunque alguna vez leí a la gente de At The Gates decir que "el estilo Gothenburg realmente no existía (?¡). Hasta cierto punto al álbum le falta dinámica en los cambios, aunque la música es genial, pero podrían haber usado algunas variaciones en el tempo aquí y allá. Lo principal es que es se les nota que saben como escribir buenas melodías.

La canción Departure, con un gran sólo, así como Birth of the Starchild y Bringer of The Light son epopeyas musicales y forman parte, sin duda, de un gran trabajo de los nuevos guitarristas del grupo, que encajan perfectamente con la banda y demuestran tener sólidos conocimientos en el manejo de los solos (así como callos en los dedos). Otra cuestión que me atrajo fue el enfoque vocal: Las voces están definitivamente en la parte delantera de la mezcla, lo que hace que el vocalista, Ville Viljanen, aunque suene un poco duro, le de un ambiente algo Core al disco, sin embargo, no se oye mal como interprete; me parece que el enfoque vocal no es muy diferente al de la mayoría de las bandas de Death Melódico. Pueden, a mi parecer, escucharse similitudes a grupos como Omnium Gatherum e In Flames. La voz de MDE en su mayoría había sido sido siempre más bien 'scream' pero siento que para "...And Death Said Live" la misma ha crecido, convirtiéndose en algo mas Modern, definitivamente arraigado en la vieja escuela del sonido sueco, con un poco más de sensibilidad finlandesa en los teclados; sin duda más atmosférico.

Los fans de la banda van a sentirse a gusto con este trabajo, pero si este es su primer encuentro con Mors Principium Est, estoy convencido que la demostración de metal sólido y puro del Death Melódico que presentan va a hacer que más de uno se sienta cautivado. No hay ninguna razón para criticar especialmente su sonido, pues tanto en su parte instrumental como en el ritmo rápido y su sonido agresivo, obtienen un trabajo brillante, como el que presentaron en sus clásicos, "Inhumanity" y "The Unborn". Otra característica del disco es que los teclados son muy altos en la mezcla, lo que sin duda es una buena idea porque, sin ser pegajosos, dejan -de algún modo- de ser genéricos y se destacan entre la multitud con estos detalles.

Mi mayor problema con el disco, tratando de ser especialmente crítico, tiene que ver con las voces agudas del vocalista Ville Viljanen, quien, si bien tiene ese tipo de voz adecuada, a veces no parece importarle mucho el cambio de tono, lo que no sentí siempre natural. Aún así la crítica debe entenderse como menor; el tipo sabe cantar.

8/10 Muy buen disco


martes, 8 de enero de 2013

Majesty - "Thunder Rider" (True)

Ser el primer disco del año en la línea de fuego para las críticas no es fácil. Seguramente si yo fuera músico no presentaría nuevos trabajos sino hasta marzo, ya que siento que los fanáticos son como más exigentes al inicio... además, hay poco o nada contra lo que comparar en ese período... no es el caso de Majesty. Y hay que tener verdaderos cojones para, además de presentar un disco a comienzos de enero, hacerlo del estilo más 'cheesy' del metal, el True.
 

 No quiero saltar en conclusiones en estas primeras líneas. Me voy a dar el gusto de comparar "Thunder Rider" con su anterior trabajo, también humildemente revisado por este Blog, cuando apenas tenía unos meses en las lides, en septiembre de 2011. "Own The Crown" fue un disco, a mi parecer, merecedor de un 8/10, pero no participó en la selección de Disco del Año por ser, fundamentalmente, una recopilación de trabajos previos de Majesty, algunos 'B Sides' y sólo tres canciones nuevas, que, en todo caso, me hicieron presagiar la posibilidad de que, si les iba bien y eran bien recibidos por la comunidad, podrían presentar un trabajo totalmente inédito, sobre todo dado que, ya para ese momento, tenían cinco años sin sacar un trabajo completo.

Pues debe ser que mi percepción se cumplió, aunque honestamente es casi imposible averiguar cuantos discos ha podido vender un grupo como este o cuanto dinero ha hecho en presentaciones o merchandising (aunque supongo que de seis a siete mil discos debe ser todo un sueño), pues Majesty, para satisfacción del sector que yo llamo 'la última linea de defensa del Metal contra el Regueton' y para los amantes del buen metal, han presentado, en el momento más inusual y con casi siete años de retraso, un monumental y excelente disco de True. Con todos los elementos necesarios para ser considerado como tal: energía, ritmo, riffs para recordar, coros a la medida de los hermanos del cuero negro, sólos que permiten unirse sin necesidad de llevar la guitarra colgada y mucha, pero mucha melodía.

Ya tenía yo cierta picazón cuando vi aparecer en una fecha tan poco común este disco. Realmente había pocas posibilidades, o era capaz de aportar calidad y buen gusto o la carrera de estos alemanes acabaría en desastre. Por suerte para todos nosotros y de ellos mismos, fue lo primero, a pesar de que no se pueda decir que todo el disco mantiene constante el nivel de calidad de canciones como Thunder Rider, Warlords Of The Sea y Anthem Of Glory, decayendo en Raise The Beast y Asteria, pero dando -en general- un gran ejemplo de como se retorna, haciendo las cosas bien, con un excelente trabajo de batería y muy buena guitarra, pero especialmente esgrimiendo su principal valor y la marca de fábrica, la voz de Tarek “MS” Maghary, quien no sólo canta bien, que ya es de agradecer, sino que tiene la menos común habilidad de saber transmitir sensaciones, emoción y sentimiento.

Ahora el párrafo al que -guste o no- se tiene que llegar, la odiosa comparación con los mentores, padres y piedra angular del género, Manowar. No sólo es evidente que con "Thunder Rider" el alumno superó al maestro, sino que, posiblemente y sin quererlo, crearon el disco que todos esperaban cuando los americanos anunciaron el decepcionante "The Lord Of Steel" y que puede que haya significado el epílogo en su carrera. Este es el trabajo que los seguidores de los creadores de los brazos cruzados en el aire querían, esperaban y nunca llegó, pero que ahora, de la mano de Majesty, todos disfrutamos. A partir de ahora el True tiene nuevo líder y dueño de las letras más ridículas y divertidas del Metal.

A pesar de que la espera para presentar este disco es demasiado larga para mi gusto, entiendo que han realizado el mejor trabajo en el True de al menos los últimos dos años y dará muy buenos momentos a los seguidores a lo largo de este.

9/10 Primera crítica y primera selección para Disco del Año de El Lado Oscuro - Metal Crítica